sábado, 26 de noviembre de 2011

Capítulo 1: Recuerdo de una Historia


Capítulo 1:
Narra Alice:

            Todos queremos saber que nos prepara el Destino ¿Pero realmente el mismo destino sabe lo que hace? ¿O quizás solo seamos las fichas de ajedrez en el juego del tiempo contra el destino? un juego al que llamamos vida. Tal vez no existe un camino el cual recorrer sin poder cambiarlo, solo una ruta recta que lleva al mismo lugar para todos. La verdad no creo que todo en esta vida sea así.

            Eran miles de preguntas que invadían mi cabeza para ese momento ¿Somos dueños de nuestro destino o el es nuestro dueño? ¿Podemos cambiar nuestro futuro o solo nos conformaremos con superarlo y convertirlo en un pasado?... Pero todo esto son solo preguntas sin respuestas. Quizás no me las pueda contestar a mi misma nunca o al menos no por ahora.

            Me encontraba en mi habitación terminando de ordenar la maleta ¿Me mudaba, me iba de viaje o me marcharía sin decir nada? No… Solo me iba a quedar en casa de mi hermano mayor a pasar unos días antes de regresar a la universidad. No soy una chica que escapa a sus problemas, de hecho nunca tuve problemas tan serios como para huir de ellos “Gracias al destino” 

-No tengo toda la eternidad- dijo una voz masculina y juguetona a mis espaldas.

            Era una voz reconocible para mis oídos. Voltee con una sonrisa en mi rostro para saludar al portador de esa voz  familiar, una voz que había oído en los primeros años de mi vida, la voz de la persona que estuvo a mi lado en los momentos más difíciles.

-¡Tom!- Dije mirándolo y terminando de cerrar el cierre de la maleta sobre mi cama- ¿Cómo estas?
-Muy bien hermanita- contesto el con una gran sonrisa en su rostro- ¿Estas lista?
-¡Si! Estoy lista para estos días- dije mientras caminaba hacia el. Lo abrase con fuerza y el hizo lo mismo- No sabes cuanto te extrañe.
-Y yo a ti- Dio una carcajada y luego sonrió. Nos separamos y yo fui por mi maleta.
-Bueno ya vámonos- dije tomando mi maleta y comenzando a salir de mi habitación.
-¿Quieres que te ayude?- Pregunto Tom extendiendo su mano.
-¡NO! esta bien- respondí sonriente- pero gracias.

            Juntos caminamos hacia la salida de mi habitación. El me contaba pequeños detalles que haríamos en estos días que me quedaría junto a el. Con su imponente metro ochenta de estatura me hacia sentir pequeña a su lado, un cabello rubio muy bien peinado, nariz chata y labios jóvenes, además de su cara de adolecente. El era la persona que me había acompañado en toda mi vida, el hermano mayor que se tuvo que hacer el hombre de la casa después de la muerte de mi padre. Siempre era agradable estar a su lado.

            Luego de recorrer el pasillo y bajar las escaleras llegamos al recibo de mi casa, donde nos esperaba mi madre con su cabello rubio, rostro delicado y ojos color café. Tom y yo nos miramos, nos dimos una sonrisa.

-¿Mama segura estas bien sola?- le pregunte dándole un abraso.
-Alice no soy una niña…- dio una pausa y dio un suspiro- ¡Soy tu madre! No fastidies tanto a Tom, déjalo descansar por su gira- Me ordeno ella con voz dulce separándose de mi.
-Descuida mamá…- acoto Tom carcajeando- tengo las energías recargadas- todos reímos en ese momento.
-¡Bueno ya vámonos!- dije con emoción- ¡Adiós mamá!

            Tom repitió mi última oración y mi madre solo sonrió con mucha dulzura. Así era ella una mujer con cariño para regalar, siempre atenta de los demás, a pesar de todos los golpes que le ha dado la vida, siempre podías ver en sus ojos una eterna dulzura. Aunque no cabe destacar que la muerte de mi padre se llevo la mayoría de toda su alegría y felicidad, pero nunca perdió el amor hacia los demás.

            Fuimos hacia la puerta principal de la casa y salimos al exterior, Tom cerro la puerta y adelanto el paso hasta estar delante de mi. Lo seguí hasta llegar su auto, un “Mercedes Benz Slr Brabus” de color negro intenso.

-Ahora si dame tu maleta-Dijo el arrebatándome la maleta de las manos sin poder contestarle.
-¡Esta bien!- Respondí algo impresionada y desorientada.

            Tom camino hacia la parte trasera del auto, abrió la cajuela y coloco mi maleta dentro, luego la cerro. Me miro con esos ojos castaños como el chocolate mientras caminaba hacia mi, sonriente me tomo del hombro y me dirigió hacia la puerta del asiento del copiloto, caballerosamente la abrió y yo entre al auto. Mi hermano siempre fue caballeroso conmigo, podría ser porque no nos veíamos muy seguido por su trabajo en la música, las giras, las grabaciones entre otras cosas. El siempre estaba ocupado con los chicos de la banda y cuando tenia un tiempo libre no dudaba en visitarme y estar juntos.

-Ahora si podemos irnos- anuncio cuando entro el también en el auto en el asiento del conductor. Y Encendió el auto.

            Dimos camino hacia la casa de mi hermano. Tom encendió la radio con un volumen moderado, su objetivo era establecer una conversación mientras conducía. Era un recorrido relativamente largo, Tom vivía en las afueras de la ciudad  justo al lado opuesto de donde estaba mi casa. Londres es una ciudad hermosa, donde los días están llenos de movimiento y las noches son mas frías y tranquilas. Con su clima templado el frio era un poco insoportable en algunas épocas del año y en otras el sol era resplandeciente como en una ciudad en el trópico. Toda mi vida la había pasado en esta ciudad, me agradaba Londres, sentía que sus edificios me abrazaban y me brindaban protección, me encantaba sentir la brisa mañanera y nocturna. Para mi Londres es el mejor lugar para vivir, claro si prefieres una vida tranquila y alocada al mismo tiempo.

-¿Tom y como están los chicos?- Refiriéndome a sus compañeros de la banda.
-Cada quien esta en su casa, descansando de la gira- contesto y dio un suspiro- excepto Danny.
-¿Por qué dices que Danny no esta descansando?- le pregunte mirándolo mientras conducía.
-¡Oh! Muy cierto que no te e contado- dijo el reaccionando de sorpresa, dio un pequeño salto en el asiento.
-¿Qué no me has contado? Thomas habla de una buena vez- hable en un tono algo desesperado.
-¿Alice recuerdas que te había hablado sobre el primo de Danny?- me pregunto después de un suspiro con la mirada fija en el camino.
-¡Si! Tyler, el hijo del hombre del concesionario de autos. Danny también me a hablado sobre el, dice que es como su hermano menor- respondí a su pregunta un poco confundida. A mi mente llego la imagen la voz ronca de Danny en un recuerdo- ¿Pero que tiene que ver eso con que Danny no este en su casa?
-¿No lo sabes Alice? Pensé que te lo había contado-Tom bajo un poco la voz mostrando su confusión.
-¡No tengo ni idea de lo que me quieres decir!- Di una pequeña risa y moví las manos- Podrías explicarme.

            El dejo de hablar por unos segundos, se veía que intentaba recordar algo. Pero por la mirada que me dio supe que no le gustaba hablar mucho del tema ya que su incomodidad salió a relucir.

-¡Pues el caso es que a este chico, Tyler, no le ha ido muy bien!- Comenzó con una oración pobre en contenido y luego se soltó un poco más en el tema- Danny me ha contado que la madre de Tyler murió cuando el tenia 8 años y su padre no lo trata tan bien que digamos-Dio otra pausa y yo intervine.
-¿Quieres decir que lo maltrata?- susurre y el asistió con la cabeza. Me sorprendió la respuesta.
-Si- Mi hermano bajo el tono de voz, en su voz se reflejaba lastima- Su padre lo golpea demasiado, lo encierra en la casa y no le deja salir. Cosas de ese estilo. Pobre chico, toda su vida ha sido así. No se le es nada fácil.
-¿En serio?- Pregunte sorprendida. No podía creer lo que estaba escuchando.
-Es la verdad-Thomas me miro a los ojos un poco decepcionado- La ultima vez que vi a Tyler fue hace tres año, el tenia quince años de edad para ese entonces. Cuando Danny lo llevo a su casa. Recuerdo que tenia en varios moretones y cuando íbamos a la piscina de Danny con los demás chicos el se quedo afuera con la camisa puesta, pensé que de seguro tenia el torso golpeado y no lo quería mostrar. También recuerdo que Dougie noto en su brazo los moretones y le pregunto porque tenia esos golpes. Tyler solo miro a Danny muy incomodo, como si pidiera su ayuda, y el le respondió a Doug “se callo por las escaleras”. Cuando el padre de Tyler lo llego a buscar, Danny nos conto todo.
-Esto es increíble- dije aun sorprendida. Luego formule una pregunta-¿Y que esta haciendo Danny entonces?
-Danny fue a buscar a Tyler a su casa. Ahora Tyler se mudara con el, lejos de su padre. Ya era hora. Los padres de Daniel esperaban que Tyler cumpliera al menos 18 años para ayudar a escaparse de su padre, porque obtener la tutela de el era muy difícil. Y Tyler cumple la mayoría de edad mañana, lo cual ayudara a Danny a separarlo de su padre. De todas maneras si surge algún problema legal, un abogado cercano a nuestra banda los ayudara
-¡Dios mío! Podre este chico- dije en un suspiro y poniendo la mirada en distintos lugares- Pero al menos ya estará a salvo junto a Danny.
-¡Eso esperamos!- dijo mi hermano con un tono bajo.

            El silencio se extendió por un tiempo hasta que oímos el sonido de una bocina de auto. Podía jurar que estábamos solos en aquella calle. Tom miro por el retrovisor y yo eché la mirada hacia atrás y notamos el color amarillo de aquel auto. En mi mente solo llego el pensamiento de “No puede ser”. A la velocidad de un pestañeo el auto estaba a un lado del nuestro. Mire a mi hermano con una expresión extraña y el respondió con un gesto de molestia y rabia. Aquel auto de color amarillo solo podía pertenecer a una persona. John
-Tenia que ser el- Dijo Thomas mirándome a los ojos con un gesto de incomodidad. Podía ver en su mirada que se ingeniaba alguna idea contra el auto de al lado- Justo al personaje que quería ver.

-¡Tom por favor!- alze la voz para llamar al máximo su atención- Ya yo lo supere. No intentes nada.

            El se concentro en el camino y luego nos dijo después de un gran suspiro “Estas bien”. Pero no todo iba a terminar allí. El auto de John aumento su velocidad rebasándonos por completo y se detuvo en seco obstruyendo nuestro canal. Mi hermano freno en un apuro y se pudieron escuchar las chantas del auto hacer fricción con el suelo. Por suerte el auto se detuvo a centímetros del de John. Podíamos haber hecho una colisión

-¿Está loco?- Grite cuando el auto se detuvo. Mi corazón llego a mi garganta- ¿Qué le sucede?
-¡Ahora si lo mato!- dijo mi hermano con un todo de ira bajándose del auto.

            Mi primera reacción fue copiar la acción de mi hermano y bajarme del auto. Mire a Thomas caminar muy decidido hacia aquel deportivo de color tan reluciente, el color que tanto odia mi hermano. Voltee la mirada y note la muerte del auto abrirse y de el salir a la persona que mas daño podía hacerle a mi corazón, mi ex novio John. Con su abundante cabello rubio, ojos verdes, cuerpo musculoso y definido, hombros levantados, estatura alta similar a la de Tom y tan seguro de si mismo como para salir con dos chicas al mismo tiempo. Corrí hacia Tom para intentar detenerlo, el llevaba la mano hecha un puño listo para golpearlo.

-¡Tom por favor tranquilízate!- le dije tocando su hombro al llegar a el.
-¡Déjame hacerle pagar por todo lo que te hiso Alice!- respondió sin detener el paso.
-Vamos Alice- hablo John con su voz ronca y grave- Déjalo que me golpee. No me va a lastimar- se cruzo los brazos en el pecho.
-¡Eres un imbécil!- acoto mi hermano alzando la voz. Ya estaba muy cerca

            Adelante el paso y me puse en el medio de los dos. Realmente no sabia que hacer ante esta situación, así que opte  por detenerla a toda costa. No quería que esto terminara en una pelea y menos que mi hermano fuera uno de sus protagonistas.

-¡Basta los dos!- grite para dirigir la atención hacia mi. Mire a Thomas y note la rabia en sus ojos- Tom entra al auto. Yo me encargo de esto.
-¡Pero Alice!- replico moviendo los brazos. Yo le interrumpí.
-¡Tom que entres al auto! Yo estaré bien.

            El solo me asistió con la cabeza y se dio media vuelta regresando al auto. No dirigí ninguna palabra hacia John hasta que mire a mi hermano entrar al auto con su expresión molesta. Luego de que sucedió, tome un fuerte respiro para enfrentarme cara a cara con la persona que era el villano en mis pesadillas, a la persona que quizás mas odiaba en mi vida. Pero también a la persona que no terminaba de olvidar.

-Dime ¿Qué es lo que quieres?- Le pregunte dándome vuelta intentando sonar segura y confiada- ¿Acaso planeaste matarnos en un accidente automovilístico?
-¡No!- Dijo el riendo como si dije algún chiste. Dio una pausa y me tomo la mano galante- Yo solo quiero que hablemos de lo nuestro- dio aquella mirada desarmadora. Una mirada que solo daba a las chicas que les gustaba. Con las niñas con la cual podía jugar
-Yo no tengo nada de que hablar contigo- Dije apartando mi mano y volteando la mirada- y menos de lo que paso entre tu y yo.
-Si tienes de que hablar- su voz sonaba tan calma y pausada. Como si no se diera cuanta de lo incomoda de la situación. Quizás tan fría como el hielo- ¡Yo se que tu me amas aun!
-¡Yo amarte todavía!- dije en una carcajada sarcástica- ¿Yo amarte?- seguí con un tono sarcástico para luego regresar a una helada seriedad- Después de acostarte con esa chica. Después de engañarme y traicionarte. Después que demostrarte lo patán que eres deje de tener una pisca de cariño por ti.
-¡Dulzura lo que yo tuve con esa chica fue solo una aventura! No me importa ella- El se acerco a mí y yo retrocedí- yo solo te quiero a ti
-¡No me digas así!- Mi vos se torno molesta al oír ese “Dulzura”-Una aventura ¡Y yo que! ¿También fui solo una aventura?
-¡No! Yo te amo- susurró
-¡Basta! Estoy cansada de cada una de tus mentiras- Grite perdiendo el control. Di un suspiro para regresar a la calma- Crees que no te he visto con ella tomado de la mano ante todos. ¡No John yo no seré tu juguete otra vez!
-Alice…- hablo pero le interrumpí.
 -¡Vete!- dije con toda la seguridad que podía- Vete y no te vuelvas acercarte a mi. No quiero verte más.
-Esta bien- dijo el con voz molesta. Podía mirar en su rostro la ira que llevaba por dentro- Pero si no vas a ser mía, de nadie lo serás

            El se monto en su auto y acelero a fondo. Yo me quede parada en seco en medio del camino. Esas ultimas palabras me hicieron sentir un fuerte escalofrió en la espalda. En mi mente solo llego la pregunta “¿Qué querrá haber dicho?”. Pero algo si tenia muy claro, John es capaz de todo para conseguir lo que quiere. Solo deseaba que para regresar conmigo no vaya a cometer una locura.

            Narra Tom

            Quizás nunca sabrán la impotencia que tenia mientras estaba sentado dentro del auto. Mi corazón bombeaba sangre muy rápido y podía sentir mi arteria aorta latir en mi cuello. Movía constantemente la pierna derecha y no podía estarme quieto. Llegue a pensar “¿Qué demonios hago acá sentado sin hacer nada viendo como mi hermana se enfrenta a ese tipo?” “No soy un niño para seguir ordenes de mi hermana de 19 años y quedarme regañado”. Pero a pesar de esos pensamientos no eran lo bastante fuertes como para dejar la confianza que tenia en mi hermana, confiaba en que ella tomaría el control de todo. Aunque no me quitaba la idea de la cabeza de que si ese idiota intentaba tocarla saldría del auto y le haría pagar todo con intereses.

            Desde mi auto podía ver la escena. Ella miraba alrededor fría y sarcástica sin darle el gusto de sostenerle la mirada. Mientras que el mantendría su postura rígida y llena de ego, el intentaba acercarse a mi hermana pero ella retrocedía segura de si misma. Podía decir que me sentía orgulloso de ella en ese momento, enfrentaba a uno de sus miedos cara a cara. Lastima no poder escuchar su conversación, moría de curiosidad allí sentado

            De pronto vi que el se monto en su auto enfadado y acelero a máximo empuje y mi hermana solo esta parada a la mitad del camino seca sin hacer nada. Me baje del auto y corrí hacia ella, al alcanzarla note su mirada ida y su respiración lenta. Mi primera reacción fue abrazarla muy fuerte y ocultar su cabeza en mi pecho, pude escuchar suavemente su llanto partiéndome el corazón.

-Te prometo que ese idiota me las pagara todas- le susurre.

            Ella no pronuncio palabra alguna, solo se escuchaba su sollozo ahogado. Tome su rostro entre mis manos y obligue a que me mirara a los ojos. Las lágrimas salían de sus ojos azules, no saben como me dolía ver a mi hermana de esa manera.

-Hermanita, prometo que no dejare que nadie mas te rompa el corazón- Le dije intentando darle un poco de aliento- Prometo estar siempre a tu lado.

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